
(texto publicado recientemente en la memoria del 6º foro de arte público: ciudad signo)
Desde lo invisible.
Todo comenzó en una metrópoli interconectada con múltiples lugares distantes, donde la información se movía a grandes velocidades, un sitio de intercambios globales… pero también de precariedad y de miseria, de segmentación y privatización, una metrópoli de consumo que sin embargo, tenía sitios en resistencia, valla, una metrópoli compleja: ciudad de México.
En esta metrópoli aparecieron cuestionamientos sobre su producción ¿quién decide su curso? ¿a quién responde su construcción?¿quiénes tienen los mayores beneficios?¿sobre quienes recaen los costos?¿sólo los expertos pueden producirla?
Así, apareció MANGUM como un espacio de encuentro en torno a la crítica y la acción creativa, un sitio para exigir el derecho a la ciudad, un colectivo decidido a demostrar que no únicamente el estado y las empresas pueden producir la metrópoli, que los expertos (arquitectos, urbanistas, geógrafos, etc.) son incapaces de entenderla en su totalidad y por tanto de decidir su curso, que cualquier individuo puede crearla, repensarla, expandirla.
MANGUM salió al espacio público. Expandió una banqueta mientras permitía que los individuos que transitaban dejaran algún rastro, utilizó métodos de desaceleración que van desde una ronda infantil hasta la construcción de una casa virtual de código abierto…señaló fenómenos y problemáticas, mostró posibilidades, implementó estrategias de apropiación… respondió a las grandes intervenciones del estado y del poder económico mediante pequeñas intervenciones cercanas, acciones próximas desde lo cotidiano, lo escondido, lo invisible.
El consenso como espacio.
El espacio público es un sitio de consensos, construido por acuerdos e intercambios, en abril del 2009, MANGUM construyó en el Deportivo Santa Úrsula en la Ciudad de México, el Laboratorio Itinerante de Diseño Participativo, una estructura de andamios que alojó un laboratorio de investigación y experimentación urbana. Desde ésta meta-instalación se experienció un espacio local a partir de pequeñas acciones como hacer partícipes a muchos niños en la construcción de una fachada, organizar un cineclub con programación variada, protegerse de los autos disfrazado con cartón… ó simplemente acudir a diario y platicar con los viejitos, ver los partidos de fut desde el segundo piso del laboratorio ó reñir con la administradora por sus constantes trabas burocráticas… en fin, vivir y sentir a Sata Úrsula.
Una ves experienciado, se propuso Pápalo pal taco, un taller agricultura urbana que utilizó lo “green” como pretexto, una oportunidad para formar comunidad. Así un grupo de vecinos sembró lechuga, jitomate, zanahoria, chile, perejil, pápalo, entre otros mientras a los niños se les introducía en el activismo enseñándoles a hacer bombas de semillas. se proyectó la isla de las flores y se construyó una huerta ambulante que se ponía los martes en el tianguis.
Después de tres meses de acción, el laboratorio se desarmó dejando un vacío que intenta recordar que un espacio en desuso se puede transformar en un mini-centro cultural, que los espacios públicos oficiales pueden ser “tuneados” agregándoles funciones, organizando actividades… Después de tres meses se intentó trazar una línea de fuga que señalara que existen alternativas para hacer más público el espacio.
El desacuerdo como espacio.
Mientras se desarrollaba el laboratorio itinerante, una sección disidente de MANGUM, movida por las múltiples tensiones metropolitanas, salió a la calle para intervenir la ciudad desde la inconformidad. Así rabia nocturna se formó como un escapismo, un encuentro de individuos que saliendo de la oficina intentaban cuestionar y poner en crisis los sitios por donde andaban.
Cuestionando la aparición de “la autoridad del espacio público”, inventaron un acto vandálico que después homenajearon con una sesión de grafitti lasser, recorrieron varios kilómetros de madrugada para entregar una cartera extraviada en Cuititlán Izcali e ir en contra de la ciudad que no permite equivocaciones, piratearon un brazalete para hacer público un evento que presumía de serlo…rayaron la latino burlándose de slim.
Rabia nocturna señaló la parte escondida de lo público en la que el desacuerdo irrumpe la estabilidad y el alienamiento, donde lo ilegal, lo impropio, lo censurado, lo pirata… aparece como oportunidad, como estrategia que permite escapar de la rutina, hacer llevadera una vida metropolitana y además recordar lo público que es el espacio.
Comunicación informal y espacio híbrido.
MANGUM se organizó desde internet, se puede rastrear su existencia a partir de la publicación de su blog (http://mangum.wordpress.com). En este espacio se fue construyendo paulatinamente su discurso, se agregaron vínculos, noticias, eventos, se conoció a extraños, aparecieron discusiones en las casillas de comentarios… se construyó un espacio público.
Ese espacio público virtual tenía consecuencias en el espacio físico, formó un discurso que se retroalimentaba con las intervenciones callejeras… el blog, el mail, los mensajeros instantáneos hicieron híbrido un actuar físico.
A partir de aquí apareció DACUarchipiélago, otro blog que intentó convertirse en plataforma de investigación, documentación y encuentro en torno a (D)ispositivos (A)mbulantes de (C)omunicación (U)rbana, mecanismos, acciones, estrategias que desde la informalidad comunican y transmiten información… producen ciudad.
Además de experiencias obtenidas de la web, la plataforma virtual se construyó a partir de acciones y documentaciones del espacio público de Santa Úrsula Coapa. Allí se instaló un módulo de video grafitti que obtenía electricidad de una caseta de vigilancia en donde además se proyectaban los “taggs”, se producieron carteles diseñados a fomentar una comunicación urbana con formato digital, aparecieron en bardas calcomanías de manos pixeleadas con las que se calificaron grafittis, anuncios, pintas, se intervino un sonidero con video-saludos… se intentó expandir las alternativas de comunicación desde la informalidad hibridizando el espacio.
Todo esto ha estado configurando a MANGUM, siempre a partir de cuestionamientos e intervenciones que buscan el inicio de cultura de activismo urbano, de re-habitar los espacios públicos y así exigir nuestro derecho a la ciudad y así producirla desde lo íntimo, lo cercano, lo próximo… y así alterar el equilibrio del poder local.
ehécatl cabrera (MANGUM)